Una vida de oración, de estudio y de trabajo
Una comunidad monástica es una gran familia formada por personas con un mismo ideal. Lo más importante en sus vidas es la unión con Dios a través de la oración. Ésta se ve fortalecida por el estudio y la meditación de la Palabra de Dios. Los monjes también se ocupan de ganarse la vida con su trabajo.
En el entorno de soledad, de tranquilidad y de belleza del que han conseguido rodearse, su vida sigue el ritmo de una alternancia de momentos de oración en común o individual, de lectura o de estudio y trabajo.
El claustro es el centro de la abadía. A su alrededor se encuentran la iglesia en la que los monjes se reúnen siete veces al día para rezar en común, la sala del "Capítulo" en la que se celebran las reuniones comunitarias, el comedor en el que comen todos juntos, las celdas en las que estudian, leen y duermen además de los talleres en los que realizan sus distintos trabajos.